Slogan of nike

El grito de guerra es una palabra o frase simple con entidad para alentar a unirse a la acción o a la lucha, a sus miembros o seguidores. Sus ejemplos, suelen ser muy interesantes e inclusive de importancia capital para el tema que toca que tratar en cuestión y el cual precisaré más adelante.

Digamos, por ahora, qué desde la mitología griega, “Alala” era la personificación del grito de guerra que podía identificarse como una de las Macas; en otras palabras, espíritus de combate. Si había flojera o miedo en el momento de combatir esta identidad, “¡Alala!” gritada en el campo de batalla podía unificar y movilizar a todo un ejército. También tenemos ejemplos de “Jerónimo” en los indios americanos, o los cantos de tropa en la película Full Metal Jacket de Stanley Kubrick, el Monte Joie Saint Denis, grito de guerra de los reyes de Francia.

El miedo, desune, pero puede unir cuando esta sensación obtiene una identidad colectiva a través del grito de guerra.

En la publicidad, el grito de guerra es el eslogan, o el lema que acompaña la marca de una compañía, con la finalidad de identificarla y unificarla en la guerra del mercado. La marca podía ser el guerrero y su escudo el eslogan.

Hay dos eslóganes que me llamaron siempre la atención. Uno pertenece a la compañía publicitaria venezolana ARS que, reza palabras más palabras menos: “Déjenos pensar por usted.” O, en otras palabras, duerma mientras yo pienso. Coma mientras yo pienso. En fin, dedíquese a otra cosa mientras su compañía publicitaria le crea su eslogan. Es el Uroboro. La serpiente que se muerde la cola. El eslogan dentro del eslogan. El más grande embarazo creativo que no solamente sirve para unificar al cliente, sino liberarlo totalmente del estrés de pensar y definir su lema.

El segundo eslogan lo creó David Ogilvy para la Rolls Royce. Palabras más palabras menos también. Y traducido del inglés al castellano. “A sesenta kilómetros por hora usted solamente escuchará el sonido del reloj eléctrico”. Confort, silencio, elegancia, suavidad. Puede hacer lo que quiera en ese vehículo y solo escuchará el sonido del reloj eléctrico. Casi escuchará los melodiosos versos de Edgard Allan Poe en su poema “Las campanas” que retumban en los oídos del lector y unifican en los oídos del consumidor ese grito de guerra que lo impulsa a comprar solo ese producto y ninguno más de la competencia.

Javier Espinosa

Javier Espinosa

Escritor, guionista y dramaturgo.

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